Vaya por delante que estoy dispuesto a que me contradigan e incluso a que me convenzan de que estoy en un error. Pero aún así quiero decirlo: el ciclista español dignifica a este deporte.
La razón es evidente, aunque pocas veces se había hecho notoria con tanta claridad como ayer. Etapa de la Paris Niza, final en alto, pelotón roto en mil pedazos. Entre los diez primeros en cruzar la linea de meta cinco eran ciclistas españoles: Alberto Contador, Alejandro Valverde, Samuel Sánchez, Purito Rodríguez y Luis León Sánchez. Solo Samu Sánchez competía para un patrocinador nacional.
Lo que quiero decir con esto es que el ciclista español, salvando alguna excepción, va a las carreras a estar delante, a demostrar el por qué se ponen un dorsal a la espalda. En el ciclismo profesional hay demasiados ciclistas que sólo están para determinada época del año. Ciclistas que hacen un mes a tope y el resto del año se pasean.
Hoy por hoy si hay una superpotencia en el mundo del ciclismo es España. Y sin embargo solo hay un equipo con patrocinio español en la élite del ciclismo: Euskaltel Euskadi. Las empresas extranjeras equivalentes al Banco Santander, BBVA, Endesa, etc estan dispuestas a ‘subvencionar’ los paseitos en competición que se dan muchos de los ciclistas extranjeros (léase Armstrong, Leipheimer, Evans, Ballan, Basso, Menchov, los Schleck, etc) mientras que las empresas españolas, que pueden patrocinar a algunos de los mejores ciclistas del mundo, ciclistas que van a las carreras a pelearlas, no se deciden a poner un euro. Me parece algo lamentable. Así tenemos a Valverde y Luis León corriendo para un patrocinador francés, Joaquín Rodríguez a las ordenes de un equipo ruso, Dani Moreno y Carlos Barredo en equipos Belgas, Carlos Sastre para una marca de bicicletas canadienses, Contador corriendo para Kazajistan, etc. ¿Hasta cuando seguirá esta situación?
Publicado en Ciclismo, Todas